miércoles, 26 de junio de 2013

Cuento La Magia está en ti


Había una vez, en un reino lejano y secreto, un grupo de magas que vivían felices y en armonía. Una de ellas, la maga Tita, soñaba con explorar más allá de los linderos donde vivía y quería explorar todo el mundo, pues nunca antes nadie había salido de su reino.

Un día muy soleado, la maga Tita decidió pasar los linderos de su reino y explorar nuevos lugares. Recorrió grandes mares, montañas muy altas, brillantes lagos hasta llegar a un bosque silencioso, tan silencioso que podía escuchar su propia respiración, tanto silencio le hizo sentir un poco de miedo.
De pronto una voz le dijo: “Hola, soy Juan ¿Cómo te llamas?”, era un niño. Tita se tranquilizó y respondió, “Hola mi nombre es Tita y soy una maga”. No sabía que en el Bosque del Silencio había una niña maga. Juan sabía que pronto anochecería y le pareció que Tita era amigable por lo que la invito a su casa a que cenara y pasara a refugiarse hasta que amaneciera.

 Ya en casa, la mamá de Juan sirvió a Tita galletas con mermelada y leche caliente y una vez acabado los alimentos se dispone a dormir, pero antes cuenta a Juan de donde viene y los poderes que ella tiene por ser maga y que en agradecimiento, por haberla acogido en su hogar, lo premiaría. ¿Cuál era el premio? Podía pedir a Tita cualquier cosa.

Juan dijo ¡Quiero salud para toda la vida. Tita para cumplir lo ofrecido quiso tomar su varita pero no la encontró. Se debe haber quedado en el bosque, dijo Juan, acordando buscarla en cuanto amanezca.

A la mañana siguiente, se levantaron temprano y luego de tomar el desayuno, fueron a buscar la varita de Tita. Luego de algunos momentos de búsqueda, Juan vio entre los arbustos del bosque, algo que brillaba, aviso a Tita y se dirigieron al lugar y recuperaron la varita.

Tita cumplió el deseo de Juan y dijo le dijo: “tengo que partir al lugar de donde vengo, pero volveré a visitarte”.

Tita y Juan se despidieron y cada uno regreso a sus respectivos hogares. Juan pensaba en el premio que había recibido y Tita en lo nuevo del mundo que había conocido.

El regreso de Tita a su reino, lejano y secreto, fue maravilloso ya que todos la recibieron con cariño y no cesaban de preguntar lo que había encontrado. Tita contó que había encontrado un gran reino, donde la bondad era lo más importante, y que allí vivía un niño mago que tenía una gran magia, la magia de la amistad.

Fiorella Holguín Paz  9 años